17.12.06

El futuro de las mujeres

Toda mujer es pretenciosa por naturaleza. Cuando le preguntas a una chavala que dónde o cómo se imagina dentro de 3, 5 ó 10 años, siempre te contesta "ah pues eso es demasiado tiempo como para hacer planes - en esta vida nada se sabe", etc... ¡Ay si tú, Jane Bond! Sólo te quedas esperando a que añada algo como: "Quién sabe si me contrata la KGB para asesinar al presidente de Bolivia o si me convierto en instructora de paracaidismo o en superestrella de telenovelas"...

Si mujer, 'ta güeno.
"Igual y estoy dirigiendo una película en Hollywood, cantando ópera en Roma o combatiendo la malaria en África con Bono... En esta vida naaada se sabe".

Que se pique la nariz con su Bono y su KGB. Dentro de 10 años va a estar en el mismo vecindario, pero ahora en casa de su esposo el ingeniero civil y embarazada de su tercer hijo, viendo repeticiones del Gordo y la Flaca en Telemundo mientras analiza dos marcas distintas de detergente para ponerlas a prueba personalmente en el cuarto de servicio donde duerme la señora que plancha.

¿Por qué le cuesta tanto a la mujer promedio aceptar su condición de aburridérrima mediocreta? Al menos los hombres tenemos la decencia de responder a la misma pregunta con un exasperado "Uf, yo qué se... Qué hueva ¿no?".